20.9.07

Ciao a tutti

Revisando el blog, y comprobando el punto al que he llegado, no me queda más remedio que cerrar el chiringuito. No tiene sentido seguir escribiendo estas páginas. Y aunque sigo teniendo tantas ganas de escribir como el primer día, sería absurdo querer hacerlo aquí. No me he quedado afónica, pero estoy empezando a perder mi voz. Y antes de destrozar por completo mis cuerdas vocales, prefiero decir adiós.

He querido dejar reposar las palabras durante un tiempo, esperar a que pasara la marejada. Pero ya nada será igual. Y no sólo por la pérdida del anonimato, sino por el hastío que venía arrastrando cada entrada.

Tengo que dar las gracias a todos los que han participado con sus comentarios, porque la experiencia ha sido enriquecedora: ha sido agradable saber que hay gente que lee estas páginas, y que disfruta con ello; ha sido reconfortante sentir su apoyo en los momentos difíciles (¡gracias Isabel!); y sobre todo ha sido sensacional ver que podíamos abrir espacios de debate, espacios para compartir e intercambiar opiniones, aunque estas no fueran siempre del mismo signo.

He dejado una promesa incumplida.

Pero prometo seguir escribiendo, no sé dónde, no sé cuándo...

29.8.07

Aclaraciones

¿Seguir escribiendo sobre un asunto del que se supone no debemos escribir no es incurrir una y otra vez en el mismo error, aunque sea para aclarar aquello que pudo ser maliterpretado?

No lo sé.

De todas maneras, es necesario matizar algunos aspectos que se podían desprender de las abundantes críticas y quejas que sobre mi trabajo vertí en estas páginas.

La soledad y el aislamiento. Quizá no fueron tales, pero yo me sentí sola y aislada. No puedo borrar ese sentimiento de mi memoria porque ahí está. Quizá no supe ver que sí había personas que me apoyaban. Y esto, cualquier trabajador que se haya sentido aislado en su empleo, puede comprenderlo.

Especialmente, tengo que resaltar la labor de la Consejería de Cultura. Si bien en un primer momento consideré que su ayuda no era de la magnitud que yo estimaba necesaria para desarrollar un proyecto como era el de la serie Andalucía Barroca, debo reconocer que durante los últimos meses su personal se volcó conmigo, facilitándome el trabajo semana tras semana para poder sacar la serie adelante. En este sentido, tengo que destacar el empeño y pasión que pusieron Jesús Romero, Director General de Bienes Culturales, y José Luis Romero, Conservador del Patrimonio, a quienes admiro por haber sido para mi una fuente inagotable de conocimientos en todo este proceso y por su capacidad para implicarse en el proyecto.

Asimismo, respecto a los asesores que debieron haber participado en la serie, no sólo aportando su saber al departamento de documentación, sino realizando los totales que luego se insertarían en el discurso narrativo de cada capítulo; no deja de ser verdad que muchos de los que se nos propusieron como contactos en un primer momento, no dieron una respuesta favorable a esta colaboración.

Sin embargo, sí hubo muchas otras personas dispuestas a colaborar, capaces de dedicarnos su tiempo, sus conocimientos y su amabilidad. Entre ellos debo destacar a profesores y catedráticos como Reyes Escalera, Rosario Camacho, Rafael Sánchez-Lafuente Gémar, Miguel Bernal, Antonio Parejo, Victor Pérez Escolano, Antonio Bonet Correa, etc. Auténticos pesos pesados del estudio de la Historia del Arte en Andalucía, que han demostrado su grandeza, a nivel profesional y humano. Cabe además en estas líneas un cariñoso recuerdo para una de las personas más generosas que he podido conocer en mi vida profesional, el Delegado Episcopal para la Restauración de la Iglesia del Salvador, Juan Garrido Mesa, que falleció pocos días después de rodar su intervención en la serie.

Por último, debo reconocer que si estuve en desacuerdo con el nivel que se me había impuesto en la escritura del guión; o con la metodología de trabajo; este blog no era el espacio más adecuado para hacerlo saber a nadie. Y si mis palabras al respecto pudieron ser interpretadas como palabras de menosprecio o resultaban hirientes para las personas con las que estaba trabajando, se debió sin duda a un error de interpretación por su parte, o a una mala redacción por la mía, porque esa nunca fue mi intención.

24.8.07

Exposición Pública

A lo largo del último año, es decir, el último año académico, he tenido infinidad de problemas en mi trabajo. Y en lugar de guardármelos para mi, he cometido la osadía de publicarlos en estas páginas, a modo de desahogo.

No medí las consecuencias de mis actos. No pensé que la imagen de las instituciones con las que trabajábamos podía verse comprometida. Pero al mismo tiempo, conforme escribía, estaba convencida de que indicaba con suficiente claridad que las críticas que iba realizando no iban dirigidas a la Consejería de Cultura. Tampoco a mis compañeros.

Si alguien pensó que estos eran los objetivos de mis quejas, es que malinterpretó mis palabras.

Sin embargo, recientemente me han hecho notar que, aunque ésta no era la intención, sí pudo ser el resultado de estas publicaciones. He podido ofender o herir a muchos profesionales, a pesar de que nunca he querido poner en duda su profesionalidad. Transmitir de un modo público que la empresa donde he estado trabajando muestra constantes faltas de respeto hacia sus empleados, puede resultar muy dañino, tanto para ellos, como para quienes contratan sus servicios. Y estoy completamente segura de que si los responsables de la contratación hubieran sido conscientes del sufrimiento de la gente que trabaja en esta empresa, no se habrían comprometido con ella.

Por eso, y porque he reflexionado lo suficiente como para darme cuenta de que estas críticas deben quedar limitadas al ámbito privado, he decidido retirar todos los posts al respecto.

No obstante, si soy coherente con mis ideas, no puedo retractarme de todo lo escrito. No puedo declarar que escribía movida por un estado de estrés que me nublaba la mente, que deformaba mi capacidad de percepción hasta hacerme ilustrar situaciones que nunca ocurrieron. No puedo hacerlo, porque mentiría. He descrito los comportamientos y situaciones que he vivido en esta empresa, tal y como los sentí en su momento. Mi opinión al respecto no ha cambiado. Y no me arrepiento de pensar como pienso. En la opinión no cabe la culpa.

No cabe tampoco la coacción. No tiene sentido ofrecerme una improbable recuperación de mi empleo a cambio de una rectificación pública, porque lo único que me ha mantenido atada a este trabajo durante los últimos meses ha sido el profundo compromiso asumido para culminar la serie que tenía entre manos, un proyecto que había sido verdaderamente ilusionante. Un compromiso que me ha obligado a esforzarme hasta el extremo con el fin de sacar adelante mi trabajo con algo de dignidad. Y eso, ese espíritu de sacrificio por el bien común es lo único que espero que se recuerde de toda esta experiencia.

Quizá esta postura parezca poco inteligente, por augurarme un dudoso futuro profesional. Pero si me hacen elegir entre un puesto de trabajo y mi coherencia, lo tengo claro. Después de haberlo pensado mucho, sólo puedo reconocer que me he equivocado en una cosa: haber hecho públicas mis opiniones.

20.8.07

Lejos del Blog

He estado aquí...











Prometo colgar mis impresiones al respecto, en cuanto tenga algo de tiempo o me instale internet en casa.

25.7.07

Arte en tiempos oscuros

La expresión, y por extensión el arte, es siempre una búsqueda.

Cuando el equilibrio frena el ímpetu de buscar más allá, cuando llega la paz, se detiene también el motor de la expresión. Reina el silencio profundo y sereno.

Por eso el caos, la contradicción, el desequilibrio, la inestabilidad y el desasosiego, que claman por buscar respuestas, que gritan recorriendo caminos que les lleven a una escapatoria, son muchas veces el origen del arte.

13.7.07

Frase del día X

La crítica de los errores y faltas ajenos delata los propios.

9.7.07

Creciendo a la luz de las imágenes

La primera vez que percibí un cambio rotundo en mi mirada de espectadora fue viendo Pulp Fiction con 18 años. La había visto tres años atrás, de estreno, y entonces debí salir asqueada del cine, después de haber visto como le reventaban la cabeza a un muchacho sentado en el asiento trasero de un coche.


¡Cómo me reí luego!

La crueldad y la violencia extrema no hacen daño, siempre y cuando sepamos que no es más que una farsa. Tomar conciencia del tono de una película puede ser difícil en ocasiones, pero es sin duda necesario para dejarse deleitar por la experiencia cinematográfica.



Igual ocurre con casi todas las artes; hay que saber que disfrutar del arte no es un lujo gratuito, sino que requiere un pequeño esfuerzo: intentar vislumbrar la mirada ajena, la del autor, en el trazo del pincel o la huella de la gubia. Si no, sería fácil horrorizarse ante representaciones de la vida, tan dramáticas como realistas.

El arte nunca debería ser un monólogo.

6.7.07

Frase del día IX

Escribir es un acto íntimo... hasta que publicamos la entrada en el blog.

3.7.07

¡La plaza es mía!

Buscar información en internet es como ir a preguntar a la plaza del pueblo: hay dos o tres enterados que te pueden ofrecer datos fiables, pero la mayoría sólo habla por hablar o repite lo que otros han dicho. Después está el quiosquero, ese gran personaje, que lo mismo te vende chupachups que la publicación impresa más actualizada respecto a un tema muy específico. Y si aún tienes dudas, te remite al profesor o al cura.

En definitiva: para enterarse bien, lo importante es saber a quién preguntar.

2.7.07

Piedras en el camino

El conocimiento de uno mismo hace más fácil afrontar las trampas y los enemigos que surjan en el camino. La experiencia, el haber recorrido ya algunos tramos de ese camino y saber de sus trampas; el haber visto ya las huellas del enemigo e intuir su presencia, lo facilita aún más. Pero siempre hay una primera vez en que caminamos sin aviso previo; y apenas escuchamos el runrún lejano de las voces sabias que intentan advertirnos. Y siempre duele.

29.6.07

Felicidad y Moda

La felicidad es como un vestido: cada cual escoge el que mejor le sienta.

La felicidad es como un par de zapatos: si no se anda cómodo con ellos, poco importa lo bonitos que luzcan.

14.6.07

Frase del día VIII

Si tuviéramos algo que decir, no hablaríamos tanto.

13.6.07

Frase del día VII

Un artista no debería vivir de su arte. Si lo hiciera, correría el riesgo de dejar de hacer arte para hacer un producto de venta al mejor postor.

7.6.07

Frase del día VI

No hay abrazo más sincero que el de la oscuridad.

6.6.07

Frase del día V

Cuando las palabras se agotan, es porque el interlocutor hace tiempo que se tapa los oídos con las manos.

1.6.07

Frase del día IV

Antes de lanzarse a explorar, hay que plantar el campamento base.

26.5.07

Frase del día III

Cuando estoy sola, no dejo de tropezarme conmigo misma.

22.5.07

Frase del día II

El mundo no está para servirle a uno; uno está para servir al mundo.

11.5.07

Proteger lo protegido

Hace unos años, el colmo del fracaso era seguir viviendo con tus padres a los 30. Hoy, se ve como algo natural.

Hace dos días, el pasado miércoles 9 de Mayo, el Ayuntamiento de Sevilla, a través de su empresa municipal Emvisesa, sorteó más de mil viviendas protegidas para los colectivos que tienen más difícil comprarse una casa -o piso, igual me da-, desde minusválidos a familias monoparentales, pasando por supuesto por los jóvenes con sueldos miserables y contratos temporales, a pesar de que su formación suele superar con creces a la de los jefes para quienes trabajan.

Y digo yo, ¿en qué cabeza cabe que un derecho constitucional, un bien básico y fundamental para la vida, tenga que estar sujeto a las injustas leyes de un mercado donde, unos pocos forrados pueden comprarse tres o cuatro -o quince o veinte- viviendas y jugar con ellas como quien juega en bolsa? ¿Por qué tenemos que esperar a que nos den viviendas protegidas a pesar de tener un buen trabajo y un buen sueldo para poder pagarlas? ¿Por qué celebramos tener que pagar 15 millones de las antiguas pesetas como si nos hubiera tocado la lotería? ¿Sólo porque lo normal es pagar diez veces más? ¿Es posible que estemos errando en la proporción? ¿No sería más lógico que todas las viviendas tuvieran el razonable precio de las protegidas y que el resto, una proporción mínima, fueran viviendas de lujo para aquellos que puedan y quieran pagar esos precios?

Huelga decir que no me ha tocado ni la pedrea.

Frase del día I

La religión no es la respuesta a mis plegarias, digo... a mis problemas.

Con esta frase inauguramos nueva sección en el blog, dedicada a las frases incoherentes que se me van ocurriendo cada día.